Mientras FEBA destacó la suspensión de embargos de ARCA y la ampliación de los planes de pago, desde Asociación Pyme y la Confederación Federal Pyme advirtieron que los anuncios son paliativos y no resuelven la caída de la actividad económica.

Los anuncios del ministro de Economía, Luis Caputo, para aliviar la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas (pymes) generaron reacciones contrapuestas entre los representantes del sector bonaerense. Mientras que desde la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA) valoraron la suspensión de los embargos de ARCA y la ampliación de los planes de pago, desde Asociación Pyme y la Confederación Federal Pyme Argentina advirtieron que las medidas no alcanzan para revertir la crisis productiva.
“Es una medida positiva, pero no resuelve el problema de fondo”, resumió Mauro González, integrante de la Confederación Federal Pyme Argentina y empresario textil de Berazategui. En una línea más crítica, Daniel Moreira, presidente de Asociación Pyme y metalúrgico de Lanús, cuestionó el enfoque del Gobierno: “Me estás tirando una soga a un pozo en el que vos me metiste”.
En una posición diferente, Alberto Kahale, titular de FEBA, consideró que los anuncios representan “un alivio importante” para las empresas que venían reclamando una respuesta frente a las intimaciones y los embargos del organismo recaudador. No obstante, también reconoció que la situación de la industria es angustiante, especialmente por el avance de las importaciones chinas.
Qué medidas anunció Luis Caputo para las pymes
Las decisiones fueron presentadas por Caputo durante la 32° Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA). Entre los principales anuncios, el ministro confirmó que ARCA suspenderá los embargos a las pymes hasta mayo de 2027 y que se extenderá el plan de facilidades de pago de 18 cuotas para incorporar deudas vencidas hasta el 31 de octubre.
Además, habilitó la utilización de saldos a favor por exportaciones para cancelar deudas aduaneras y anticipó la implementación de créditos destinados a la industria automotriz.
Las medidas apuntan a reducir la presión financiera sobre las empresas y facilitar la regularización de sus obligaciones tributarias. Sin embargo, entre los representantes empresarios persisten las diferencias sobre su verdadero alcance y, fundamentalmente, sobre la falta de políticas que permitan recuperar el mercado interno y la actividad industrial.
Asociación Pyme cuestionó que el Gobierno presente los anuncios como una solución
Daniel Moreira planteó que el principal problema de las pequeñas y medianas empresas no es únicamente la acumulación de deudas impositivas o la presión de ARCA, sino la falta de ingresos para sostener los gastos corrientes y garantizar el funcionamiento de las compañías.
“El problema para las pymes concretamente es que lo primero que dejás de pagar cuando no tenés entrada como para poder soportar todo lo que tiene que ver con la funcionalidad de tu empresa son los impuestos”, explicó.
Para el titular de Asociación Pyme, las dificultades que atraviesan las empresas son consecuencia directa del programa económico del Gobierno y no pueden resolverse únicamente mediante facilidades para refinanciar obligaciones.
“Lo que estos tipos hacen es ponerte como una solución algo que en realidad es un problema que lo causan ellos, claramente, porque estamos en la situación que estamos por el plan económico que tenemos”, cuestionó.
En ese sentido, sostuvo que la recuperación de las pymes depende de la reactivación del mercado interno y de la posibilidad de generar ingresos suficientes para afrontar los compromisos cotidianos.
“Lo que le da seguridad a las pymes o a las empresas en general es tener un mercado interno que funcione. Cosa que con este plan económico ya sabemos que no es así”, afirmó.
Aunque reconoció que la suspensión de embargos puede representar un alivio para las compañías endeudadas, Moreira insistió en que esa herramienta no debe confundirse con una política de recuperación productiva.
“No voy a dejar de reconocer que para la persona que está endeudada esto es un alivio, en el sentido de que por ahí deja de endeudarse. Pero es lo mismo que las personas que están endeudadas con la tarjeta: a nadie le gusta deber plata. Parecería como que está bueno, pero en realidad me estás dando una facilidad sobre un problema que trajiste vos”, planteó.
FEBA valoró la suspensión de embargos de ARCA
Una mirada más favorable expresó Alberto Kahale, presidente de FEBA, quien participó como invitado de la conferencia de la UIA y destacó que los anuncios respondieron a un reclamo que las entidades empresarias venían canalizando a través de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
“Yo tuve la conferencia invitado por la UIA, así que lo escuché en vivo y la verdad que fue aplaudido por los mil industriales que estuvieron. Nosotros, desde las cámaras de base y las federaciones, le habíamos pedido a CAME que solicitara esto”, explicó.
El dirigente puso especial énfasis en la suspensión de los embargos y la ampliación del plazo para incorporar deudas al plan de facilidades de pago. Según describió, las intimaciones de ARCA podían derivar en intervenciones de cuentas incluso por demoras administrativas de pocos días, con consecuencias sobre el funcionamiento de las empresas.
“Te atrasabas tres días en presentar la documentación y ya te intervenían las cuentas. Era muy negativo. En un momento complicado como el que tenemos, encima vienen y te embargan las cuentas, no te dejan ni pagar los sueldos”, señaló.
Para Kahale, la decisión constituye un paliativo importante frente a la presión financiera que atraviesa el sector, aunque reconoció que no alcanza por sí sola para revertir el escenario.
“Es muy buena la medida. Lo que pasa es que con esto solo no alcanza, pero por lo menos algo está haciendo, que es lo que le estamos pidiendo, que ayuden a las pymes”, sostuvo.
El titular de FEBA también manifestó su expectativa de que el Gobierno avance con nuevos instrumentos para acompañar a las empresas y aliviar las dificultades que enfrenta la actividad industrial.
La Confederación Federal Pyme advirtió por el cierre de empresas
Desde la Confederación Federal Pyme Argentina, Mauro González también valoró la suspensión de los embargos y la posibilidad de regularizar las deudas impositivas. Sin embargo, coincidió en que las medidas no modifican las causas estructurales de la crisis.
El empresario textil de Berazategui recordó que la entidad había presentado en mayo del año pasado un proyecto de ley de Emergencia Pyme en la Cámara de Diputados. Entre sus principales propuestas figuraban la suspensión de embargos y ejecuciones durante 180 días y la implementación de una moratoria para las deudas impositivas del sector productivo.
“Así que la medida es buena”, reconoció, aunque aclaró que su alcance es limitado.
“Nosotros decimos que es una medida paliativa. Lo que hace es detener un poco esta sangría de destrucción de empresas, de endeudamiento, de no poder hacer frente a las obligaciones. Cuando te embargan la cuenta no podés transferir sueldos, no podés transferir a tus proveedores ni cancelar tus cheques”, detalló.
González también aportó cifras para dimensionar el deterioro del entramado productivo. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y la Fundación Fundar que citó el dirigente, entre diciembre de 2023 y julio de 2026 desaparecieron 32.209 empresas en el país.
“Uno podría trazar un paralelismo con la pandemia, pero cuando analizamos los datos vemos que es todavía más profundo. Es previo a la crisis de 2001”, sostuvo.
Además, advirtió que el fenómeno alcanza a empresas con una extensa trayectoria. Mientras que en el escenario internacional la mayoría de las compañías que cierran no supera los cinco años de actividad, en Argentina la destrucción también afecta a firmas con más de 20, 40 y hasta 80 años de historia.
“Esta es la gran gravedad de la situación. Por eso hablamos de un deterioro del tejido productivo y encendemos las alarmas. Le decimos al Presidente y al ministro de Economía que estamos a tiempo”, planteó.
En esa línea, anticipó que, si no se producen cambios en la política económica, la cantidad de empresas destruidas podría superar las 45.000 para diciembre de 2026.
Las intimaciones de ARCA y las críticas al rumbo económico
Los representantes empresarios también cuestionaron la presión que ARCA ejercía sobre las pymes en un contexto de caída de ingresos y dificultades para cumplir con las obligaciones tributarias.
Moreira consideró que el organismo recaudador exige a las pequeñas empresas como si atravesaran una situación de normalidad económica y remarcó las diferencias de capacidad que existen entre las pymes y las grandes compañías para afrontar ese tipo de intimaciones.
“ARCA te intima como si vos estuvieras bien. Y si lo querés hacer un poquito más fino, el motivo por el cual está intimando a las pymes es sencillo: porque son el eslabón más débil. A los grandes, si los intiman, van a tener un montón de abogados que van a ayudar para que después te tengan que pedir perdón por haberlos intimado”, sostuvo.
El presidente de Asociación Pyme también vinculó los anuncios con la proximidad del año electoral y cuestionó que el Gobierno busque mostrar medidas de alivio sin modificar los lineamientos centrales de su programa económico.
En la misma dirección, González consideró que la suspensión de los embargos tiene un componente electoral y advirtió que, sin una reactivación del mercado interno, será difícil recuperar la actividad.
“Yo creo que es una medida electoral, por eso es a mayo del año que viene. Creo que el gobierno mientras no cambia el rumbo económico, mientras no reactive la economía y no genere esa dinámica de fortalecer el mercado interno, es poco viable que sigamos hablando de una actividad argentina floreciente”, afirmó.
El empresario también señaló que actualmente existen 226 empresas cada 10.000 que se encuentran concursadas o con pedidos de quiebra. Según describió, antes de llegar a esa instancia las compañías suelen atravesar un proceso de deterioro que incluye atrasos impositivos, deudas con proveedores, reducción de personal y recortes de horas de trabajo.
González agregó que las herramientas digitales y las billeteras virtuales permiten refinanciar compromisos financieros y, de esa manera, postergar la percepción de una crisis que considera cada vez más profunda.
“Estamos en un proceso de bola de nieve que va a llegar un momento en que va a ser inevitable sostenerlo”, advirtió.
FEBA alertó por las importaciones chinas y espera cambios
Pese a su valoración positiva de los anuncios de Caputo, Kahale también expresó preocupación por el presente de la industria nacional y el impacto de la apertura de las importaciones, particularmente las provenientes de China.
“La verdad que están todos los cañones apuntados contra la industria nacional por la gran apertura de China pero espero que a lo mejor a partir de ahora haya un cambio. No te olvides que estamos en vísperas de un año electoral. Así que vemos con buenos ojos que se den paliativos para que las empresas puedan subsistir”, concluyó.
Fuente: Infocielo.