Los comicios de medio mandato ponen a prueba la gestión del presidente estadounidense, con encuestas que anticipan un avance demócrata en el Congreso. En la Casa Rosada siguen de cerca los resultados ante el temor de que una derrota republicana debilite el respaldo de Donald Trump y Scott Bessent al programa económico argentino.

Las elecciones de medio mandato en Estados Unidos se convirtieron en una prueba política para Donald Trump y en un motivo de preocupación para el gobierno de Javier Milei. A dos años de finalizar su segundo mandato, el presidente estadounidense enfrenta unos comicios en los que las encuestas anticipan un escenario adverso para el Partido Republicano, mientras que la Casa Rosada sigue de cerca los resultados por su posible impacto en la relación bilateral y, especialmente, en el respaldo financiero de Washington al programa económico libertario.
La expectativa del Gobierno argentino está puesta en la posibilidad de que un revés electoral debilite la posición política de Trump y afecte el acompañamiento de su administración a la gestión de Milei. En particular, preocupa la continuidad del respaldo del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, una figura clave en el vínculo económico entre ambos países.
En Estados Unidos, los demócratas llegan a la jornada electoral con expectativas de recuperar el control de ambas cámaras del Congreso. Según el promedio de encuestas de CNN, mantienen una ventaja de nueve puntos en la intención genérica de voto para el Poder Legislativo.
Trump se mostró optimista pese a los pronósticos electorales
En medio de las expectativas por los resultados, Trump buscó transmitir confianza y relativizó las proyecciones que anticipan una derrota republicana.
“Creo que los resultados van a ser mejores de lo que usted piensa”, afirmó el mandatario durante una entrevista con Fox News, en la que también se refirió a su popularidad y bromeó sobre la posibilidad de mudarse a Israel si los estadounidenses se cansaran de su presencia en la política.
“Si alguna vez la gente se cansara de mí en Estados Unidos, me mudaré a Israel y me convertiré en primer ministro”, expresó. Además, aseguró que cuenta con un 99% de aprobación en ese país y sostuvo: “Tengo el índice de aprobación más alto de cualquiera en la historia”.
Las declaraciones se produjeron en una jornada en la que el oficialismo estadounidense enfrenta cuestionamientos por la situación económica y el rumbo general del país.
Los primeros sondeos reflejan el malestar de los votantes
Con el cierre de los primeros centros de votación en Kentucky e Indiana, a las 20 (hora argentina), comenzaron a conocerse los resultados preliminares de las encuestas a boca de urna.
Según los primeros datos nacionales de la Encuesta de Votantes difundidos por CNN, existe un amplio descontento con la situación del país, el estado de la economía y el desempeño de Trump.
Aproximadamente tres cuartas partes de los votantes manifestaron estar insatisfechos o peor con el rumbo de Estados Unidos, mientras que casi cuatro de cada diez se definieron directamente como enojados.
El escenario representa un desafío para los republicanos, que buscan conservar sus mayorías legislativas y defender sus posiciones en estados donde también enfrentan disputas por la distribución de los distritos electorales.
Por su parte, los demócratas intentan recuperar el control de la Cámara de Representantes y del Senado, una posibilidad que podría modificar el equilibrio de poder durante los últimos dos años de la presidencia de Trump.
La Casa Blanca sigue los resultados y Trump prepara una recepción
Mientras avanzaba la jornada electoral, Trump confirmó a través de su red social Truth Social que seguía los comicios por Fox News y que se preparaba para recibir invitados en la Casa Blanca para observar los resultados.
La posibilidad de que el mandatario realice declaraciones ante la prensa durante la noche tampoco estaba descartada. Desde la Casa Blanca señalaron que los periodistas podrían tener acceso a la recepción prevista en el Salón Este.
En paralelo, distintos integrantes del gabinete fueron vistos en las inmediaciones del Ala Oeste, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin; el secretario del Interior, Doug Burgum, y la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins.
La presencia de funcionarios y colaboradores del presidente anticipaba una noche de seguimiento político en la que los resultados tendrán consecuencias para el futuro inmediato de la administración republicana.
Por qué las elecciones de Estados Unidos preocupan a Javier Milei
Para el Gobierno argentino, el resultado electoral excede la disputa interna estadounidense. La administración de Milei construyó una relación política estrecha con Trump y considera estratégico el respaldo de Washington para sostener su programa económico.
En ese vínculo, el acompañamiento de Bessent adquiere especial relevancia por el papel que desempeña el Tesoro estadounidense en la relación financiera con la Argentina.
Una eventual derrota republicana podría debilitar la capacidad de Trump para impulsar su agenda legislativa y aumentar las tensiones políticas internas. Aunque no implicaría automáticamente un cambio en la política exterior hacia la Argentina, un nuevo equilibrio de fuerzas en el Congreso podría modificar las prioridades de la administración estadounidense y el margen de maniobra del presidente.
Por eso, en la Casa Rosada siguen con atención una elección que funciona como un examen de la gestión de Trump y que también puede convertirse en un factor de incertidumbre para Milei.
Fuente: Página 12.