El Decreto 771/2026 también modificó el control de los alimentos y asignó a Economía la fiscalización sanitaria de la cadena agroalimentaria.

El Gobierno nacional modificó las atribuciones de los ministerios de Salud y Economía e incorporó la prevención y el tratamiento de la ludopatía entre las responsabilidades de la cartera sanitaria. La medida también redefinió el esquema de control estatal sobre los alimentos y la cadena agroalimentaria.
Los cambios fueron establecidos mediante el Decreto 771/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial, que modificó distintos artículos de la Ley de Ministerios.
Qué cambia en el control de los alimentos
Uno de los principales cambios establece que el Ministerio de Economía tendrá a su cargo la fiscalización sanitaria de la producción agropecuaria, forestal y pesquera.
La cartera económica también intervendrá en la normalización, registro y control de la sanidad, calidad higiénico-sanitaria e inocuidad de los productos agroalimentarios, bebidas, aguas minerales, alimentos dietéticos y productos acondicionados.
La competencia abarcará las distintas etapas de la cadena: producción, almacenamiento, transporte, comercialización, importación y exportación.
En paralelo, el Ministerio de Salud conservará las funciones de rectoría y normatización en materia de alimentos, dentro del ámbito de sus competencias.
Según los fundamentos del decreto, esta distribución busca que las políticas alimentarias tengan como prioridad la protección y promoción de la salud de la población.
Las funciones que mantiene Salud
La normativa también establece modificaciones relacionadas con productos de higiene, cosmética y uso doméstico.
El Ministerio de Salud continuará interviniendo en la fiscalización de medicamentos, productos biológicos, drogas, hierbas medicinales y materiales de aplicación médica.
Además, tendrá participación en la determinación de las sustancias prohibidas o de uso condicionado para productos de higiene, tocador, cosmética humana y artículos de uso doméstico.
La ludopatía entra en la agenda sanitaria
Entre las nuevas atribuciones de Salud aparece específicamente la prevención y el abordaje integral de la ludopatía vinculada con juegos de azar y apuestas.
El decreto establece que la cartera deberá intervenir en políticas de prevención, concientización, capacitación, investigación y tratamiento de esta problemática.
La medida vincula la ludopatía con las políticas públicas destinadas a abordar otros consumos problemáticos. El Gobierno considera que la pérdida de control sobre la conducta de juego, su persistencia pese a las consecuencias negativas y el impacto sobre la salud mental, la economía familiar, las relaciones sociales y el desempeño educativo y laboral justifican su incorporación dentro de las responsabilidades sanitarias.
Preocupación por las apuestas entre adolescentes
Para fundamentar la decisión, el decreto cita datos del Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria Argentina 2025.
Según la información incorporada en los considerandos, más de una cuarta parte de los estudiantes manifestó haber realizado apuestas con dinero durante el último año. El documento advierte además que la prevalencia es significativamente mayor cuando se trata de modalidades desarrolladas mediante plataformas digitales.
El Gobierno sostiene que este escenario requiere fortalecer las políticas de prevención y detección temprana, especialmente frente al crecimiento de las apuestas online.
Un nuevo esquema de responsabilidades
Con las modificaciones, el Gobierno busca establecer una nueva distribución de competencias entre ambas carteras.
Economía concentrará la fiscalización sanitaria de la cadena agroalimentaria, mientras que Salud mantendrá la rectoría y normatización sanitaria sobre los alimentos y ampliará sus responsabilidades en materia de ludopatía.
La incorporación de esta problemática supone, además, que el Estado deberá desarrollar políticas específicas de prevención, asistencia y rehabilitación para las personas afectadas por el juego compulsivo, con especial atención a los riesgos asociados a las apuestas digitales.
Fuente: Clarín.