Riesgo país arriba de los 800 puntos: acciones y bonos argentinos tocaron mínimos en un año

La incertidumbre internacional, las dudas sobre la acumulación de reservas y el escenario electoral presionaron sobre los activos locales. El mercado volvió a mostrar desconfianza sobre la capacidad de pago del Gobierno, mientras el índice Merval acumula una caída del 20% en dólares en lo que va del año.

Los mercados financieros argentinos atraviesan un nuevo período de turbulencia. Las acciones y los bonos soberanos profundizaron sus pérdidas y regresaron a valores mínimos desde las elecciones legislativas de 2025, mientras que el riesgo país se mantuvo por encima de los 800 puntos básicos, su nivel más elevado en más de un año.

La caída de los activos responde a una combinación de factores externos e internos que incrementaron la cautela de los inversores. Entre ellos aparecen la incertidumbre por las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, la presión sobre las reservas del Banco Central, las dificultades para garantizar los próximos vencimientos de deuda y las dudas sobre la continuidad del programa económico de Javier Milei después de las elecciones presidenciales de 2027.

El deterioro también refleja las dificultades de la economía real para recuperar dinamismo. Los sectores de comercio, industria y construcción continúan mostrando debilidad, mientras que las actividades vinculadas al agro, la energía y la minería no alcanzan a compensar completamente la contracción de otras ramas productivas.

Por qué subió el riesgo país y cayeron los bonos argentinos

Uno de los principales factores de preocupación para los inversores es la evolución de las reservas internacionales. El Banco Central no logró sumar divisas al mercado cambiario durante la última rueda y registró una caída de USD 148 millones, por lo que las reservas quedaron en USD 50.293 millones.

Pese a ese retroceso, la autoridad monetaria acumula compras por USD 16.002 millones en lo que va del año. Sin embargo, el mercado sigue de cerca la capacidad del Gobierno para sostener ese proceso y garantizar los dólares necesarios para afrontar los compromisos financieros.

Entre las obligaciones más próximas aparece un pago trimestral de USD 877 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI). A esto se suman los vencimientos de deuda en moneda extranjera que se acumularán durante 2027.

En ese contexto, los bonos soberanos en dólares continuaron perdiendo valor y el riesgo país, elaborado por JP Morgan, volvió a superar los 800 puntos básicos. El indicador prácticamente duplicó su nivel desde el mínimo de 403 unidades registrado el 7 de julio.

La suba también está condicionada por las tasas de interés de los bonos del Tesoro estadounidense, que se ubican cerca del 5% anual. Ese rendimiento eleva el costo de financiamiento para los países emergentes y reduce el atractivo de los activos considerados más riesgosos.

Las elecciones en Estados Unidos y Brasil suman incertidumbre

El escenario internacional también contribuyó a la volatilidad. Los mercados siguieron de cerca las elecciones legislativas de Estados Unidos, en las que Donald Trump enfrenta una prueba política para conservar el control republicano del Congreso.

Una eventual pérdida de mayorías legislativas podría modificar el margen de maniobra del mandatario estadounidense y generar interrogantes sobre la continuidad del respaldo político y financiero de Washington hacia la Argentina.

La relación entre Trump y Milei agrega un componente adicional a la incertidumbre local, especialmente por el acompañamiento que el Gobierno argentino recibió del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.

Brasil también influyó sobre el comportamiento de los mercados regionales. El índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo registró su séptima caída consecutiva, en una tendencia que se extendió a otros activos latinoamericanos después de la consagración de Luiz Inácio Lula da Silva para un nuevo mandato presidencial.

La incertidumbre electoral y las dudas sobre el programa económico

En el plano local, los inversores comenzaron a incorporar con mayor intensidad el escenario político de 2027. La posibilidad de un cambio de orientación económica después de las próximas elecciones presidenciales aparece como uno de los factores que condicionan las decisiones de inversión.

El economista Ricardo Delgado, de Analytica, atribuyó la caída de los activos a una combinación de factores políticos y económicos. Según explicó, existe un componente de riesgo propio de la Argentina que excede las turbulencias internacionales.

“Hay un riesgo idiosincrático”, sostuvo, y diferenció entre un riesgo político, vinculado con las percepciones sobre el escenario electoral, y otro de carácter económico.

Para Delgado, el Gobierno pone el foco en la posibilidad de un cambio de rumbo después de las próximas elecciones. Sin embargo, también cuestionó que la administración nacional haya adelantado la discusión electoral.

“El Gobierno equivocó haber adelantado tanto el clima preelectoral”, afirmó. En ese sentido, vinculó el proceso con las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

El economista también advirtió que el mercado mantiene dudas sobre la capacidad del Ejecutivo para afrontar los próximos vencimientos de deuda.

“El Gobierno enfatiza que tiene los swaps, que tiene dólares, que tiene bazuca, pero evidentemente no se le está creyendo en el mercado”, señaló.

Por ese motivo, consideró que la administración nacional debería presentar un panorama más preciso sobre las fuentes de financiamiento previstas para cumplir con sus compromisos en moneda extranjera.

Las acciones argentinas también sufrieron fuertes pérdidas

La Bolsa porteña mostró un comportamiento dispar durante las últimas ruedas. Si bien este martes logró cortar una racha de seis jornadas consecutivas de caídas, el índice líder MSCI Merval había alcanzado el lunes su nivel más bajo desde la rueda previa a las elecciones legislativas de 2025.

Desde el 26 de octubre, el indicador acumulaba un retroceso del 12,6%, mientras que en el balance anual las acciones argentinas registraban una caída cercana al 20% en dólares.

Las bajas estuvieron encabezadas por compañías vinculadas al sector energético y reflejaron tanto el deterioro del contexto internacional como las dificultades de la economía doméstica.

El economista Fausto Spotorno, de OJF, señaló que la jornada estuvo marcada por bajas generalizadas en los mercados internacionales, con excepción de los índices estadounidenses vinculados a las empresas tecnológicas.

“Habíamos visto básicamente todos los mercados para abajo, excepto los vinculados a las tecnológicas, Nasdaq y el S&P 500”, explicó.

Sobre el comportamiento de los activos locales, agregó que la mejora de la Bolsa estuvo relacionada principalmente con el movimiento del dólar y la depreciación de otras monedas de la región.

Por su parte, Walter Morales, presidente y estratega de Wise Capital, sostuvo que los activos financieros argentinos comenzaron noviembre con pérdidas pronunciadas por el deterioro del escenario internacional y la falta de factores locales que impulsen una recuperación.

También señaló que el Banco Central debió suspender sus intervenciones compradoras en el mercado mayorista ante un cambio en la relación entre la oferta y la demanda de divisas, en un contexto de menor volumen operado y mayor presión compradora sobre el tipo de cambio.

Qué necesita el Gobierno para recuperar la confianza del mercado

Entre los analistas existe coincidencia en que la recuperación de los activos argentinos dependerá de la capacidad del Gobierno para consolidar la acumulación de reservas, garantizar el financiamiento de los próximos vencimientos y mostrar señales de recuperación económica.

Alan Versalli, estratega de Cocos Capital, consideró que, con el ancla fiscal incorporada en los precios, la atención del mercado se concentra ahora en el frente externo y en la evolución de la actividad.

En ese sentido, remarcó la importancia de sostener las compras de divisas del Banco Central y mejorar los ingresos reales de la población para reducir la incertidumbre económica y electoral.

También señaló que las reformas estructurales y los acuerdos legislativos podrían contribuir a mostrar continuidad del programa económico más allá de los resultados electorales.

Sobre las perspectivas financieras, Versalli anticipó un escenario de volatilidad mientras la incertidumbre política siga teniendo incidencia sobre el costo de financiamiento argentino.

No obstante, identificó algunos factores que podrían favorecer una recuperación de los bonos y las acciones: una mayor acumulación de reservas, un acuerdo de financiamiento para 2027 y datos económicos que confirmen una recuperación de la actividad.

Desde la consultora Max Capital también advirtieron que los bonos argentinos fueron castigados con mayor intensidad que otros activos comparables frente a los factores internacionales. A su entender, la magnitud de las pérdidas sugiere la presencia de elementos propios del escenario local.

La firma señaló que las encuestas no mostraban un deterioro significativo y que algunos indicadores de actividad sugerían una mejora durante septiembre. Por eso, consideró que la corrección de los bonos en dólares y las acciones podría haber sido excesiva en relación con los fundamentos disponibles.

En una evaluación similar, Vector Investments destacó que el mayor ingreso de divisas del sector agroexportador durante octubre todavía no se tradujo en una reducción sostenida del riesgo país.

La consultora reconoció que las reservas brutas superaron los USD 50.000 millones y que hubo una mejora en la recaudación real, aunque advirtió que el mercado exige mayor continuidad y previsibilidad para recuperar la confianza.

Un escenario de volatilidad para los activos argentinos

Las perspectivas continúan condicionadas por la combinación de factores financieros, económicos y políticos. Marcelo Rojas, analista financiero, resumió el panorama al señalar que la economía doméstica, las dificultades políticas de Trump y las tensiones geopolíticas internacionales conforman un conjunto de elementos que presionan sobre los mercados.

En la misma línea, Gustavo Ber sostuvo que los activos argentinos siguen sin encontrar factores que permitan consolidar una recuperación, pese a las medidas de alcance sectorial anunciadas por el Gobierno.

El riesgo país por encima de los 800 puntos básicos representa una señal de las dificultades que enfrenta la Argentina para recuperar el acceso al financiamiento internacional en condiciones más favorables.

Con vencimientos importantes por delante, una actividad económica que todavía muestra debilidades y un escenario electoral que comienza a ganar protagonismo, el desafío del Gobierno será transformar los avances fiscales y la acumulación de reservas en señales sostenidas de capacidad de pago.

Mientras tanto, los inversores mantienen una posición cautelosa y los activos argentinos continúan expuestos a nuevos movimientos de volatilidad.

Fuente: Infobae.

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