Consultoras privadas estiman que el IPC se desacelerará en abril y podría ubicarse por debajo del 3%, aunque advierten que persisten presiones sobre los precios regulados.

Luego de diez meses consecutivos de aceleración, la inflación podría mostrar en abril un punto de inflexión. Distintas consultoras privadas anticipan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) volvería a ubicarse por debajo del 3%, impulsado por una desaceleración en alimentos y cierta estabilidad cambiaria, aunque el proceso de desinflación todavía enfrenta desafíos por la presión de los precios regulados.
Las consultoras proyectan una inflación por debajo del 3%
Las primeras estimaciones privadas para abril muestran una moderación en la evolución de los precios y prevén que la inflación mensual perforará nuevamente el 3%.
La consultora LCG detectó una desaceleración en el precio de los alimentos durante las primeras semanas del mes. Según su relevamiento, abril comenzó con una suba del 1,5%, luego se registró una baja del 0,4% en la segunda semana y un aumento del 0,5% en la tercera.
En ese marco, desde Fundación Capital estimaron una inflación mensual del 2,7%, con una inflación núcleo cercana al 2,6%, mientras que la consultora Analytica proyectó un 2,9% y EcoGo prevé un 2,5%.
De confirmarse estos números, abril marcaría la interrupción de una racha de diez meses consecutivos de aceleración inflacionaria.
La desaceleración en alimentos y la estabilidad cambiaria ayudan al IPC
Uno de los factores clave detrás de esta moderación es la menor presión en el rubro alimentos, especialmente luego de la estabilización en los precios de la carne.
Analytica relevó una suba de apenas 0,2% en alimentos durante las últimas dos semanas, luego de que el mes comenzara sin variaciones en ese segmento.
A esto se suma cierta estabilidad del tipo de cambio, que actúa como ancla para contener remarcaciones en varios rubros.
Desde Fundación Capital señalaron que la abundante cosecha gruesa prevista para los próximos meses podría contribuir a sostener esa calma cambiaria y ayudar a recomponer expectativas inflacionarias.
Los precios regulados siguen siendo un foco de presión
A pesar de la moderación prevista para abril, los analistas advierten que los precios regulados continúan siendo uno de los principales factores de presión sobre la inflación.
En marzo, según datos del INDEC, los precios regulados subieron 5,1% y explicaron cerca de un tercio de la inflación general del mes.
Entre los aumentos más relevantes se destacaron las subas en combustibles, transporte público, gas y electricidad, que tuvieron fuerte impacto sobre el índice general.
Si bien el efecto de algunos aumentos puntuales comenzaría a diluirse en abril, los especialistas advierten que las tarifas todavía representan un riesgo para consolidar la desaceleración.
El proceso de desinflación aún enfrenta desafíos
Aunque abril aparece como un posible punto de inflexión, los economistas remarcan que la desaceleración todavía es frágil y que la inflación núcleo sigue en niveles elevados.
Desde la consultora 1816 señalaron que la inflación subyacente continúa en una franja de entre 2% y 2,5%, un nivel que viene resultando difícil de perforar.
Además, persisten factores de riesgo como la recomposición pendiente de precios relativos, la presión internacional sobre los commodities energéticos y el aumento de costos en distintos sectores.
Fuente: Ámbito.