La líder del fujimorismo juró como presidenta y anunció medidas de seguridad, aumentos salariales y un compromiso con la reconciliación nacional, mientras la oposición y familiares de víctimas cuestionaron su llegada al poder.

Keiko Fujimori asumió este martes la presidencia de Perú y marcó el regreso del fujimorismo al Poder Ejecutivo, 26 años después de la caída del gobierno de su padre, Alberto Fujimori. La dirigente, de 51 años, juró el cargo tras tres intentos electorales fallidos y comenzó un mandato que estará acompañado por fuertes expectativas y una marcada polarización política.
La asunción se desarrolló en el Congreso peruano, donde la nueva mandataria pronunció su primer discurso oficial. Sin embargo, la ceremonia estuvo atravesada por manifestaciones de rechazo de legisladores opositores y de familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la década de 1990.
Protestas durante la ceremonia
Antes de que Keiko Fujimori iniciara su mensaje, legisladores de la oposición levantaron fotografías de víctimas de crímenes atribuidos al Estado y abandonaron el recinto al grito de «Justicia para las víctimas».
Posteriormente, los congresistas se trasladaron hasta la Plaza San Martín, donde se sumaron a una manifestación de familiares que reclamaban avances en las investigaciones por violaciones a los derechos humanos y rechazaban el regreso del fujimorismo al gobierno.
La movilización concluyó frente al Palacio de Justicia, mientras organizaciones sociales insistieron en que cualquier proceso de reconciliación debe estar acompañado por medidas concretas de verdad y justicia.
Los principales anuncios del nuevo gobierno
Durante su discurso, la flamante presidenta afirmó que cumplirá el mandato constitucional de cinco años y aseguró que respetará la independencia de los poderes del Estado, la libertad de expresión y el funcionamiento de las instituciones democráticas.
Entre las primeras medidas anunciadas, confirmó que las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente tareas de apoyo en materia de seguridad interna, en coordinación con la Policía Nacional, con el objetivo de reforzar el combate contra la delincuencia.
Además, informó un incremento del 15% del salario mínimo, que pasará a ubicarse en 1.300 soles, acompañado por un bono extraordinario destinado a pequeñas y microempresas para facilitar la implementación de la medida.
La mandataria también presentó una serie de compromisos vinculados con obras públicas, recuperación económica y fortalecimiento del Estado.
Un discurso marcado por la reconciliación
Uno de los ejes centrales del mensaje presidencial fue el llamado a la reconciliación nacional. Fujimori sostuvo que su gestión buscará cerrar las divisiones políticas y sociales que atraviesa el país.
No obstante, diversos sectores cuestionaron que el discurso no incluyera una autocrítica sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el gobierno de Alberto Fujimori ni referencias específicas a las víctimas de la violencia estatal.
Organizaciones de derechos humanos y dirigentes opositores remarcaron que la reconciliación solo puede construirse sobre la base de la justicia y la reparación, planteando que aún existen causas pendientes vinculadas a los crímenes ocurridos durante el conflicto interno peruano.
Una nueva etapa política en Perú
El regreso del fujimorismo al Ejecutivo se produce luego de varios años en los que el espacio mantuvo una fuerte influencia en el Congreso, donde construyó una mayoría parlamentaria junto a otros sectores de derecha.
La ceremonia de asunción contó con la presencia de diversos mandatarios extranjeros, entre ellos el presidente argentino Javier Milei, además de otros jefes de Estado de la región y del rey Felipe VI de España.
Fuente: Página 12.