ACV: la Provincia amplió su red y alerta por más casos en jóvenes

En el Día Mundial del Accidente Cerebrovascular, el Ministerio de Salud bonaerense advirtió sobre la detección cada vez más frecuente en personas jóvenes. La Provincia cuenta con tres unidades especializadas de alta complejidad y 44 equipos distribuidos en hospitales públicos. Reconocer los síntomas y recibir atención a tiempo resulta clave para reducir las secuelas.

El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires advirtió que los accidentes cerebrovasculares (ACV) se detectan cada vez con mayor frecuencia en personas jóvenes. En el marco del Día Mundial del ACV, que se conmemora cada 29 de octubre, especialistas señalaron que la hipertensión arterial, el colesterol elevado y la diabetes sin control, junto con determinados hábitos y condiciones de vida, constituyen factores de riesgo importantes.

Al mismo tiempo, la cartera sanitaria destacó la ampliación de la red pública de atención, que cuenta con tres unidades especializadas de alta complejidad en La Plata, Mar del Plata y La Matanza, además de 44 equipos de profesionales especializados distribuidos en el territorio bonaerense.

La detección temprana y la atención inmediata son fundamentales para reducir las consecuencias de esta enfermedad, considerada una de las principales causas de muerte y la primera causa de discapacidad.

Por qué aumentan los ACV en personas jóvenes

El sedentarismo, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, las drogas y la alimentación basada en productos ultraprocesados forman parte de los factores que pueden incrementar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

A estas condiciones se suman el estrés crónico, las dificultades económicas y la incertidumbre laboral, aspectos que los especialistas también señalaron al analizar el aumento de casos entre personas jóvenes.

El médico y coordinador de la Red Provincial de ACV, Leandro Tumino, explicó que estos episodios se producen cuando una parte del cerebro deja de recibir el flujo sanguíneo necesario para suministrar oxígeno y glucosa a las neuronas.

Existen dos tipos principales de accidentes cerebrovasculares. El ACV isquémico ocurre cuando una arteria se obstruye, generalmente por un coágulo, mientras que el ACV hemorrágico se produce cuando un vaso sanguíneo se rompe y provoca un sangrado.

Aunque sus mecanismos son diferentes, ambos requieren una evaluación médica urgente para establecer el diagnóstico y definir el tratamiento adecuado.

Cuáles son las señales de alarma de un ACV

Reconocer los síntomas y actuar sin demora puede marcar una diferencia decisiva en la evolución del paciente. Según Tumino, el tiempo disponible para administrar determinados tratamientos específicos es limitado.

“El tiempo es fundamental ya que sólo contamos con 4 horas y media desde el inicio de los síntomas para administrar el tratamiento específico que permite destapar la arteria o controlar el sangrado y lograr un buen pronóstico”, explicó el especialista.

Ese plazo corresponde a determinadas intervenciones y no significa que deba esperarse ni que, una vez transcurrido, no exista tratamiento. Ante cualquier sospecha, es necesario llamar al servicio de emergencias de inmediato.

Para facilitar el reconocimiento de los síntomas, Tumino propuso utilizar las letras del apellido Messi como recurso para recordar las principales señales de alerta:

  • M de Movimiento: pedirle a la persona que levante ambos brazos. Si uno no puede elevarse o cae, puede ser una señal de ACV.
  • E de Expresión: solicitarle que sonría y observar si ambos lados del rostro se mueven de manera simétrica. Una asimetría repentina es una señal de alarma.
  • S de Saber hablar: pedirle que repita una frase sencilla, como “El sol brilla hoy”. Si tiene dificultades para hablar o comprender, puede estar sufriendo un ACV.
  • S de Sensibilidad o estabilidad: prestar atención al adormecimiento repentino de una mitad del cuerpo, la pérdida del equilibrio o un dolor de cabeza muy intenso y repentino.
  • I de Imprescindible llamar a emergencias: ante una o más de estas señales, se debe solicitar asistencia médica urgente.

No es necesario que aparezcan todos los síntomas. La presencia repentina de uno solo puede justificar una consulta inmediata.

Una vez que la persona llega al hospital, se realizan estudios para confirmar el diagnóstico y determinar el tipo de ACV. Entre ellos, la tomografía resulta fundamental para orientar la atención.

Pablo Santana: “Estoy teniendo un ACV”

Pablo Santana tenía 49 años cuando sufrió un accidente cerebrovascular isquémico. A diferencia de lo que ocurre en muchos casos, reconoció rápidamente lo que le estaba sucediendo.

“Estoy teniendo un ACV”, le dijo a un compañero de trabajo mientras conversaban. Sorprendido por la serenidad con la que lo expresó, el colega le preguntó: “¿Me estás cargando?”.

Santana recordó que el lado izquierdo de su cuerpo se adormeció repentinamente, aunque se mantuvo lúcido.

“Se me adormeció el lado izquierdo del cuerpo de repente, ahí mismo me di cuenta porque estaba perfectamente lúcido, entonces le pedí a mi compañero apoyarme en él porque no podía salir caminando”, relató.

El diagnóstico confirmó que tenía una obstrucción en la arteria carótida. Para tratarla, el equipo médico decidió realizar una intervención endovascular.

“Me ingresaron al quirófano y el médico me explicó que me iban a hacer un agujerito en la ingle con anestesia local para colocarme un stent que me libere la arteria. La intervención duró unas cuatro horas y estuve todo el tiempo despierto hablando con el neurocirujano”, contó.

Después de la intervención, pasó un día en terapia intensiva y otro en cuidados intermedios. Luego comenzó la rehabilitación kinesiológica.

La rehabilitación después del accidente cerebrovascular

La recuperación de Santana fue un proceso complejo. Tras permanecer casi un mes internado, tenía dificultades para mover la rodilla, el tobillo y los dedos del lado izquierdo.

“Recién salido de la internación, que duró casi un mes, no movía la rodilla, el tobillo ni los dedos del lado izquierdo. Esa es la parte más fea porque intentás y no te sale, no tenés control”, recordó.

Con perseverancia y disciplina, comenzó a trabajar para recuperar la movilidad. Desde entonces, procura no faltar a las sesiones de rehabilitación.

“Siempre que voy a hacer los ejercicios me digo a no bajar los brazos y a mover la pierna”, relató.

En su remera lleva estampada la fotografía de Mariana Montes, la médica que lo atendió en el Hospital San Martín de La Plata. Al explicar el motivo, Santana lo resume con una frase: “Es que ella me salvó”.

Su historia muestra la importancia de reconocer los síntomas, recibir atención médica sin demora y sostener la rehabilitación después de un ACV.

El 80% de los ACV se puede prevenir

Según los datos difundidos por el Ministerio de Salud bonaerense, alrededor del 80% de los accidentes cerebrovasculares puede prevenirse mediante el control de los factores de riesgo.

Las principales recomendaciones incluyen:

  • Controlar y tratar la hipertensión arterial.
  • Mantener bajo control la diabetes y el colesterol elevado.
  • Realizar actividad física de manera regular.
  • Seguir una alimentación saludable, con frutas y verduras.
  • Reducir el consumo de sal y productos ultraprocesados.
  • Evitar el tabaquismo.
  • Moderar el consumo de alcohol y evitar el uso de drogas.
  • Realizar controles médicos periódicos.

Tumino remarcó que muchas de las enfermedades asociadas al ACV pueden permanecer sin síntomas durante años.

“Se requieren controles médicos periódicos que permitan diagnosticar y tratar estas enfermedades que suelen ser silenciosas por largo tiempo”, advirtió.

La prevención, por lo tanto, no depende únicamente de reconocer las señales de un accidente cerebrovascular, sino también de identificar y tratar a tiempo las condiciones que aumentan el riesgo.

La red bonaerense de atención de ACV

La Provincia destacó que la capacitación de los equipos de salud y la incorporación de equipamiento, como tomógrafos, resonadores y angiógrafos, permitieron fortalecer la atención de esta enfermedad en el sistema público.

Actualmente, las unidades especializadas de alta complejidad funcionan en tres hospitales bonaerenses:

  • Hospital Interzonal General de Agudos San Martín, en La Plata.
  • Hospital Interzonal General de Agudos Dr. Oscar Alende, en Mar del Plata.
  • Hospital Alberto Balestrini, en La Matanza.

Estas unidades cuentan con espacios y personal especializado para diagnosticar y tratar tanto las causas más frecuentes como los cuadros más complejos e infrecuentes.

Además, el sistema provincial dispone de equipos especializados en otros hospitales públicos. Según el Ministerio de Salud, la red reúne 44 equipos distribuidos en distintas regiones bonaerenses.

Hospitales públicos con equipos de ACV

Región de La Plata y alrededores

  • Hospital Interzonal General de Agudos San Martín, La Plata.
  • Hospital Interzonal General de Agudos A. Korn, Melchor Romero.
  • Hospital Interzonal General de Agudos Prof. Rodolfo Rossi, La Plata.
  • Hospital San Roque, Gonnet.
  • Hospital Interzonal Especializado de Agudos y Crónicos San Juan de Dios, La Plata.
  • Hospital Zonal General de Agudos Dr. Horacio Cestino, Ensenada.
  • Hospital Zonal General de Agudos Larrain, Berisso.
  • Unidad de Pronta Atención (UPA) N.º 7, Lezama.

Interior bonaerense

  • Hospital Interzonal General de Agudos Dr. José Penna, Bahía Blanca.
  • Hospital Zonal General de Agudos Julio de Vedia, Nueve de Julio.
  • Hospital Interzonal General de Agudos Abraham Piñeyro, Junín.
  • Hospital Interzonal General de Agudos San Felipe, San Nicolás.
  • Hospital Interzonal General de Agudos San José, Pergamino.
  • Hospital Local General de Agudos Nuestra Señora del Carmen, Carmen de Areco.
  • Hospital Zonal General de Agudos de Las Flores.
  • Hospital Zonal General de Agudos Blas L. Dubarry, Mercedes.
  • Hospital Zonal General de Agudos Dr. Posadas, Saladillo.
  • Hospital Zenón Videla Dorna, San Miguel del Monte.

Conurbano bonaerense

  • Hospital Interzonal General de Agudos Eva Perón, San Martín.
  • Hospital Magdalena V. de Martínez, Tigre.
  • Hospital Zonal General de Agudos Enrique Erill, Escobar.
  • Hospital Zonal General de Agudos Petrona V. de Cordero, San Fernando.
  • Hospital Zonal General de Agudos Manuel Belgrano, San Martín.
  • Hospital Zonal General de Agudos Gobernador Domingo Mercante, José C. Paz.
  • Hospital Zonal General de Agudos Dr. Lucio Meléndez, Adrogué.
  • Hospital Universitario Interzonal Provincial de Ezeiza.
  • Hospital Zonal General de Agudos Dr. Arturo Oñativia, Almirante Brown.
  • Hospital Interzonal General de Agudos Presidente Perón, Avellaneda.
  • Hospital Zonal General de Agudos Dr. Isidoro Iriarte, Quilmes.
  • Hospital de Alta Complejidad en Red El Cruce, Florencio Varela.
  • Hospital Zonal General de Agudos Mi Pueblo, Florencio Varela.
  • Hospital Zonal General de Agudos Narciso López, Lanús.
  • Hospital Interzonal General de Agudos Ramón Carrillo, Tres de Febrero.
  • Hospital Zonal General de Agudos Mariano y Luciano de la Vega, Moreno.
  • Hospital Interzonal General de Agudos Vicente López y Planes, General Rodríguez.
  • Hospital Interzonal General de Agudos Dr. Luis Güemes, Haedo.
  • Hospital Zonal General de Agudos Dr. Carlos Bocalandro, Tres de Febrero.
  • Hospital Interzonal General de Agudos Simplemente Evita, La Matanza.
  • Hospital Alberto Balestrini, La Matanza.
  • Hospital Interzonal General de Agudos Paroissien, La Matanza.

La ampliación de esta red busca mejorar la capacidad de respuesta del sistema público ante una enfermedad en la que el tiempo de atención puede determinar el pronóstico y el grado de discapacidad posterior.

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