El Gobierno analiza demorar la puesta en marcha de los FAL para sostener la meta de superávit acordada con el FMI.

El ministro de Economía, Luis Caputo, enfrenta nuevas dificultades para avanzar con una de las herramientas centrales de la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. La necesidad de mantener el superávit fiscal comprometido con el Fondo Monetario Internacional podría obligar a postergar la implementación de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), prevista inicialmente para junio.
La meta fiscal condiciona al Gobierno
El equipo económico busca sostener la meta de superávit primario equivalente al 1,4% del PBI, tal como fue acordado con el FMI en la última revisión del programa con Argentina.
Según explicó el economista Nadin Argañaraz, director del IARAF, el Gobierno está obligado a mantener una estricta disciplina fiscal: si caen los ingresos, el gasto debe ajustarse en la misma proporción.
En un informe reciente, Argañaraz señaló que el superávit acumulado en los últimos doce meses alcanzó precisamente el 1,4% del PBI durante marzo, contemplando ingresos extraordinarios provenientes de privatizaciones.
Sin embargo, advirtió que la caída de la recaudación en los primeros meses del año obligó al Ejecutivo a recortar erogaciones para sostener ese equilibrio.
Qué son los FAL y por qué generan dudas
Los Fondos de Asistencia Laboral forman parte de la Ley de Modernización Laboral y apuntan a crear mecanismos de cobertura para afrontar eventuales costos de despido, con el objetivo de reducir la judicialización laboral.
Pero además de esa función, los FAL son vistos por el Ministerio de Economía como una herramienta financiera capaz de movilizar miles de millones de dólares hacia el mercado de capitales.
Las estimaciones oficiales indican que podrían generar hasta 3.000 millones de dólares en fondos, convirtiéndose en una vía alternativa de financiamiento para el Estado.
El problema es que la puesta en marcha de los FAL implicaría un costo fiscal inicial equivalente a 0,37 puntos del PBI, producto de la reducción de aportes patronales que deberán realizar las empresas para constituir esos fondos.
La posibilidad de una postergación
La normativa vigente le permite al Gobierno prorrogar el inicio de los FAL por hasta seis meses, trasladando su implementación de junio de 2026 a enero de 2027.
Para las pequeñas y medianas empresas, el esquema contempla destinar un 3% de los aportes jubilatorios al nuevo fondo, mientras que las grandes compañías deberán redireccionar el 1%.
Fuente: Ámbito.