La actualización del impuesto a los combustibles impactará en los surtidores desde este 1° de mayo, aunque el Gobierno decidió postergar parte del incremento previsto para evitar una mayor presión sobre la inflación.

El Gobierno nacional oficializó un aumento parcial en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono que comenzará a regir desde este jueves 1° de mayo, con impacto directo en los precios de la nafta y el gasoil en todo el país. La medida fue dispuesta a través del decreto 30/2026 y representa una suba moderada en los surtidores, mientras que otra parte del ajuste quedó diferida para junio.
La decisión se da en un contexto de preocupación oficial por la aceleración inflacionaria y busca morigerar el impacto que un incremento pleno podría tener sobre los precios generales de la economía.
Cómo impactará el aumento en nafta y gasoil
De acuerdo a lo establecido en la normativa, la actualización del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono será del 0,5%, lo que implicará un incremento aproximado de 11 pesos por litro en las naftas y 9 pesos por litro en el gasoil.
En el caso de la nafta sin plomo y nafta virgen, el ajuste se compone de 10,398 pesos por litro en concepto de impuesto a los combustibles líquidos y 0,637 pesos por litro por impuesto al dióxido de carbono.
Para el gasoil, en tanto, la suba será de 9,269 pesos por litro en impuesto a los combustibles líquidos, 5,019 pesos en tratamientos diferenciales para determinadas regiones y 1,056 pesos en concepto de impuesto al dióxido de carbono.
Parte del aumento quedó postergado para junio
Aunque el incremento previsto era mayor, el Gobierno decidió postergar una parte del ajuste para junio, mes en el que se aplicará una nueva actualización cuyo porcentaje dependerá de la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y de los diferimientos pendientes dentro de la fórmula de actualización.
En los fundamentos del decreto, el Ejecutivo señaló que la medida busca “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, al tiempo que justificó el desdoblamiento por el contexto de presión sobre los precios de la energía.
De esta manera, la administración de Javier Milei intenta evitar un traslado más fuerte a los surtidores en mayo, teniendo en cuenta que el aumento en los combustibles repercute luego en los costos logísticos y en toda la cadena productiva.
Regiones con esquema diferencial para el gasoil
El ajuste tendrá un tratamiento diferencial para el gasoil destinado a algunas provincias y regiones específicas. Entre ellas se encuentran Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, además del Partido de Patagones, en la provincia de Buenos Aires, y el Departamento de Malargüe, en Mendoza.
Estas zonas mantienen un esquema particular de tributación por sus condiciones geográficas y económicas, aunque también se verán alcanzadas por la actualización anunciada.
Preocupación por el impacto inflacionario
La suba de combustibles vuelve a encender alarmas sobre su impacto en la inflación, ya que los incrementos en nafta y gasoil suelen trasladarse rápidamente al transporte y, en consecuencia, a los precios de bienes y servicios.
Según estimaciones de la consultora Economía y Energía, las postergaciones en los aumentos impositivos a los combustibles realizadas durante 2025 significaron una resignación fiscal de 2.326 millones de dólares, lo que explica la presión oficial por recomponer parte de esos ingresos sin generar un salto abrupto en los precios.
Fuente: Página 12.