Se secuestraron dispositivos electrónicos, pero no se hallaron fármacos. Leclercq reconoció consumo de drogas con los implicados, aunque no está imputada y la pesquisa sigue en expedientes separados por muerte dudosa y sustracción de medicamentos.

A casi tres semanas de la muerte por sobredosis de propofol y fentanilo del anestesista Alejandro Zalazar, cuyo caso destapó el escándalo de robo de drogas en hospitales para ser usadas con fines recreativos en fiestas privadas, la Justicia ordenó dos allanamientos en domicilios vinculados a la médica residente Chantal “Tati” Leclercq.
Los procedimientos se realizaron en un departamento ubicado en el piso 10 de un edificio situado sobre la avenida Santa Fe al 5300, en la Ciudad de Buenos Aires; y en una casa situada en el country Santa Bárbara, en el partido bonaerense de Tigre.
El resultado de ambos allanamientos fue el secuestro de un teléfono celular y un iPad, dispositivos que serán peritados para su incorporación como material probatorio a la investigación. Asimismo, en ninguno de los dos domicilios se encontraron ampollas o viales con fármacos de uso hospitalario.
Se espera que, tras el análisis del contenido de los dispositivos secuestrados, se encuentren elementos que aporten datos sobre comunicaciones, vínculos y movimientos previos al fallecimiento de Zalazar o relacionados con el circuito de consumo de anestésicos que se investiga.
Por qué se investiga a Leclercq
Chantal “Tati” Leclercq es una residente del tercer año de anestesiología del Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia, dependiente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La joven no se encuentra imputada en ninguno de los expedientes –ni en la averiguación de muerte dudosa por el fallecimiento del médico, ni en la investigación paralela por sustracción y el presunto consumo recreativo de propofol y otros anestésicos que salieron de manera irregular del Hospital Italiano–. Pese a esto, su nombre quedó incorporado formalmente a la investigación por el robo de los insumos médicos a partir de una ampliación de denuncia presentada por la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (Aaarba).
La entidad relató vínculos personales con el anestesiólogo Hernán Boveri y la residente Delfina “Fini” Lanusse, a raíz de varios episodios de consumo que la conectan a los protagonistas de ambas causas judiciales.
En esa presentación ante la Aaarba, Leclercq reconoció haber consumido drogas de uso quirúrgico y sustancias recreativas tanto con Zalazar como con Delfina Lanusse, aunque aseguró que fue en encuentros distintos.
Según dejó asentada la Asociación en la ampliación de la denuncia, “Tati” afirmó que nunca existieron reuniones en las que coincidieran los tres, y garantizó que los episodios de consumo con cada uno de ellos se produjeron por separado y en momentos diferentes.
La investigación se tramita en expedientes separados: por un lado, investiga la muerte de Zalazar, ocurrida el 20 de febrero, y por el otro, el posterior descubrimiento de un circuito de sustracción y consumo recreativo de drogas anestésicas que no se comercializan en farmacias y solo pueden utilizarse bajo estrictas condiciones médicas.
En rigor, el fallecimiento del anestesista continúa siendo investigado en una causa por averiguación de muerte dudosa, con intervención de una fiscalía distinta a la que conduce la pesquisa por la sustracción de los medicamentos.
En el departamento de la calle Juncal al 4622, donde fue hallado el cuerpo de Zalazar, se encontraron insumos vinculados a la administración intravenosa de sustancias y anestésicos cuya procedencia se busca determinar. Las pericias médicas y toxicológicas todavía se encuentran en análisis. Con los resultados, se busca confirmar qué sustancias habría utilizado y que derivaron en su muerte.
En paralelo, la investigación del robo de propofol habría encontrado los primeros indicios que confirman la conexión del Hospital Italiano con al menos dos domicilios particulares de la ciudad de Buenos Aires donde se hallaron medicamentos de uso intrahospitalario.
Aunque se trata de expedientes distintos, los investigadores evalúan desde hace semanas distintos puntos de contacto entre ambos hechos. La causa judicial continúa incorporando medidas de prueba.
Fuente: P12