El foco del mercado está puesto en la estabilidad cambiaria y en las expectativas para los próximos meses.

El dólar oficial cae en el segmento mayorista por debajo de los $1.400 y alcanza nuevos mínimos desde fines de febrero. El mercado cambiario retomó las operaciones este miércoles, luego del fin de semana largo, en un contexto de estabilidad, que muestra señales de leve presión en los segmentos financieros que demostraría un leve aumento de la demanda.
De esta manera, el dólar mayorista retrocede $11,5 a $1.379 y mantiene una distancia del techo de la banda cambiaria (hoy de $1.646,09) del 19,4%.
Los contratos de dólar futuro operan con caídas generalizadas de hasta el 1,1%. El mercado «pricea» que el tipo de cambio mayorista a finales de marzo llegará a $1.384.
Así, si bien los tipos de cambio alternativos se mantienen por encima del oficial, la brecha continúa en niveles relativamente bajos, lo que refleja un escenario de calma cambiaria en comparación con períodos anteriores.
En este escenario, el comportamiento del tipo de cambio local sigue condicionado tanto por factores externos como por variables domésticas, entre las que se destacan la dinámica de tasas, la liquidez en pesos y la capacidad del Banco Central para sostener la acumulación de reservas.
En ese marco, la estabilidad del tipo de cambio también se apoya en las expectativas de un flujo sostenido de divisas. El ingreso de dólares por exportaciones, junto con el atractivo de las inversiones financieras en moneda local, configura un escenario favorable para contener presiones cambiarias en el corto plazo.
Entre los factores que refuerzan esta dinámica se destacan la recuperación del superávit energético, la inminente liquidación de la cosecha agrícola y un nivel de tasas en pesos que incentiva la colocación en instrumentos del Tesoro a corto plazo. Este fenómeno, conocido como carry trade, contribuye a sostener la demanda de activos en moneda local.
Fuente: Ámbito