La histórica fabricante de neumáticos anunció el cese definitivo de su actividad industrial y liquidará el negocio en un contexto de importaciones en alza y caída de competitividad.

La empresa FATE confirmó el cierre definitivo de su planta industrial ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de sus 920 trabajadores. La decisión implica la liquidación total del negocio y el fin de una fábrica con más de ocho décadas de historia en el entramado productivo nacional.
Según informaron fuentes cercanas a la compañía, no se trata de un concurso de acreedores ni de un procedimiento preventivo de crisis, sino de un cierre ordenado: se abonarán las indemnizaciones correspondientes y se cancelarán compromisos con proveedores, bancos y acreedores.
En un comunicado oficial, la firma señaló que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”, en referencia al escenario de apertura comercial y creciente competencia externa.
Una planta emblemática que baja la persiana
El predio industrial, de 40 hectáreas y más de 157.000 metros cuadrados cubiertos, tenía capacidad para producir más de cinco millones de neumáticos por año. Su cierre marca un punto de inflexión para un sector que atraviesa una etapa de retracción.
Fundada en 1940 como Fábrica Argentina de Telas Engomadas, la empresa fue pionera en la producción de neumáticos radiales y logró insertarse en mercados internacionales como Europa, Estados Unidos y América Latina.
El grupo es controlado por la familia Madanes Quintanilla. Su presidente, Javier Madanes Quintanilla, también encabeza la compañía Aluar, donde concentraría sus esfuerzos tras el cierre.
Importaciones y pérdida de competitividad
El cierre se produce en un contexto de fuerte incremento de importaciones de neumáticos, especialmente desde Asia. Un informe de la consultora PxQ indica que entre 2023 y 2025 las importaciones crecieron 34,8%, mientras los precios internos bajaron 42,6%. En el mismo período, el empleo del sector se redujo en más de 6.400 puestos.
En mayo de 2024 la empresa había despedido a 97 trabajadores al advertir una pérdida sostenida de competitividad exportadora, mencionando factores como presión impositiva, costos laborales, infraestructura deficiente y conflictividad gremial.
El sector ya había sufrido el prolongado conflicto sindical de 2022 con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino, que paralizó las principales plantas del país. Más recientemente, fabricantes como Pirelli y Bridgestone implementaron retiros voluntarios o procedimientos preventivos de crisis.
Desde la Unión Industrial Argentina advirtieron sobre la pérdida de más de 60.000 puestos industriales desde agosto de 2023 y reclamaron medidas para mejorar la competitividad.
Trabajadores en alerta y reclamos
Durante la mañana del martes, un grupo de trabajadores ingresó a la planta para reclamar por los puestos de trabajo. El delegado gremial Miguel Richardulli aseguró que el cierre se conoció mediante un cartel colocado en la puerta de ingreso.
Según el representante sindical, no hubo notificación previa formal y varios empleados se enteraron de su desvinculación mientras se encontraban de vacaciones. También afirmó que la empresa había negado versiones sobre un cierre inminente en días previos.
Impacto y futuro incierto
El destino del predio industrial aún no fue definido. Mientras tanto, el caso se convierte en uno de los cierres fabriles más significativos de los últimos años por su impacto laboral y simbólico.
Con el cese de la actividad, se apaga una marca histórica ligada al desarrollo industrial argentino, en medio de un debate creciente sobre el rumbo de la política productiva y el futuro del empleo manufacturero.
Fuente: Ámbito.