Los meteorólogos prevén la llegada de tormenta «fuertes a severas», que podrían incluir lluvias intensas en cortos períodos, ráfagas de viento y granizo.

Los meteorólogos de Meteored advierten por una serie de tormentas fuertes a severas que tendrían lugar en las próximas 36 horas en Argentina y que traerían consecuencias en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La entidad prevé el ingreso de un frente de inestabilidad que generará condiciones otoñales y algunas precipitaciones.
Luego de que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) renovara las alertas por tormentas que afectarán al centro y norte del país entre este jueves y viernes, en aquella agencia que monitorea el clima remarcan la posibilidad de lluvias intensas en cortos períodos, ráfagas y posible granizo.
«Esta situación afecta en particular a las provincias de Córdoba, San Luis, San Juan, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy y Chaco, extendiéndose al norte de La Pampa y el noroeste de Buenos Aires», detallaron al respecto.
En ese marco, y producto de la cercanía con La Plata y la región, se espera «la presencia de un frente estacionario traerá condiciones otoñales con precipitaciones y crecidas moderadas del Río de la Plata el viernes».
Lluvias, descenso de la temperatura y vuelta al calor
Las alertas emitidas por el SMN para las próximas 36 horas en la zona norte del país indican que la severidad de los fenómenos tienen capacidad de daños localizados, ya que se esperan precipitaciones acumuladas entre 30 y 50 mm, valores que pueden ser superados en algunos sectores y en cortos períodos, debido a la naturaleza irregular de las tormentas.
En este contexto, se prevé un alto el riesgo de anegamientos temporarios tanto en áreas urbanas como rurales, a lo que se debe sumar la intensa actividad eléctrica asociada a las tormentas, y la probabilidad de caída de granizo. También tendrán especial protagonismo las ráfagas de viento que acompañarán a las tormentas, algunas con intensidad cercana a los 70 km/h en áreas bajo alerta amarilla, con probable impacto en infraestructura rural, cultivos sensibles y en centros urbanos, por caída de ramas y afectaciones al tendido eléctrico.
Tras el pasaje de este sistema que genera condiciones de inestabilidad seguidas de un gradual descenso de temperatura, el fin de semana las condiciones tenderán a estabilizarse. El domingo se prevé un pulso de inestabilidad sobre la región cuyana, con lluvias y tormentas aisladas.
La próxima semana se proyecta un progresivo aumento de temperaturas, marcando un nuevo cambio en el patrón atmosférico, situación que será determinante tanto para la planificación agrícola como para la gestión urbana del riesgo.
Fuente: 0221