El jefe de Gabinete enfrenta una investigación judicial tras conocerse detalles de una operación inmobiliaria financiada casi en su totalidad por dos jubiladas.

El jefe de Gabinete y vocero presidencial, Manuel Adorni, volvió a quedar en el centro de la escena tras conocerse los detalles de la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito, una operación que ahora es analizada por la Justicia en el marco de una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Una compra bajo sospecha
Según documentación del Registro de la Propiedad Inmueble, el funcionario adquirió la propiedad por 230.000 dólares. Sin embargo, el dato que generó mayor controversia es que el 87% del valor fue financiado mediante un crédito otorgado por las propias vendedoras, dos jubiladas que también figuran como acreedoras en la operación.
El inmueble, de casi 200 metros cuadrados, pertenecía a Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, quienes habrían aportado 100.000 dólares cada una para concretar la transacción.
Investigación judicial en marcha
El caso es investigado por el fiscal federal Gerardo Pollicita, quien solicitó al juez Ariel Lijo una serie de medidas de prueba para avanzar en la causa.
Entre ellas, se incluyen pedidos de información a registros de la propiedad, vehículos y movimientos financieros, con el objetivo de determinar si existen bienes no declarados por el funcionario o su entorno.
La fiscalía considera que hay elementos suficientes para profundizar la investigación sobre la evolución patrimonial de Adorni desde su ingreso a la función pública.
Otros movimientos patrimoniales
La operación en Caballito no sería el único movimiento inmobiliario del funcionario. Según trascendió, en noviembre de 2025 también se concretó la compra de una vivienda en el country Indio Cuá Golf Club, en Exaltación de la Cruz, la cual figura a nombre de su esposa, Julieta Bettina Angeletti.
Además, surgieron cuestionamientos en torno a su última declaración jurada, donde no habría consignado la venta de un inmueble previo en Parque Chacabuco.
Impacto político y reacción del Gobierno
El caso generó repercusiones dentro del oficialismo, que busca retomar la iniciativa política tras varios días marcados por la polémica.
En ese marco, el Gobierno activó reuniones internas para reordenar la agenda y mostrar cohesión, en medio de tensiones entre distintos sectores del espacio que responde al presidente Javier Milei.
Mientras tanto, desde la Casa Rosada intentan bajar el impacto del tema en la opinión pública y avanzar en una estrategia para recuperar el control del debate político.
Fuente: Ámbito.