Solo el 11,2% de los empresarios industriales espera una mejora para fin de año

Un relevamiento del INDEC mostró un deterioro en las expectativas del sector manufacturero para el último trimestre de 2026. La caída de la demanda interna y la competencia de productos importados aparecen entre las principales preocupaciones, mientras la producción industrial continúa sin señales claras de recuperación.

Las perspectivas de los empresarios industriales para el cierre de 2026 volvieron a deteriorarse, con pronósticos negativos para la producción, la demanda interna y las exportaciones. Según la última Encuesta de Tendencia de Negocios de la industria manufacturera, publicada este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), apenas el 11,2% de los empresarios espera una mejora en la situación de su negocio durante los próximos tres meses.

El relevamiento, realizado en septiembre, reflejó el retroceso de las expectativas para el período octubre-diciembre. El porcentaje de empresarios que anticipa una mejora fue el más bajo desde la encuesta de diciembre de 2025, en un escenario marcado por la debilidad del mercado interno y las dificultades para recuperar los niveles de actividad.

La única variable que mostró una evolución favorable fue la expectativa de empleo, aunque la proporción de empresas que planea incorporar trabajadores continúa siendo reducida.

Producción y demanda interna, entre las principales preocupaciones

Los resultados del INDEC evidenciaron una reducción en la proporción de industriales que esperan aumentar su producción durante el último trimestre del año. El indicador pasó del 15,4% registrado en la encuesta anterior al 13,2% en septiembre.

Las perspectivas para la demanda interna también empeoraron. Solo el 12,7% de los consultados espera un repunte en los próximos meses, el nivel más bajo desde el inicio de estos registros, a comienzos de 2025.

En cuanto a las exportaciones, el porcentaje de empresarios que proyecta un incremento descendió del 18,2% al 17,9%.

El panorama refleja las dificultades del sector para anticipar una recuperación sostenida, tanto en el mercado doméstico como en las ventas al exterior.

La falta de demanda lidera los problemas del sector

La debilidad del consumo interno se consolidó como la principal preocupación de los empresarios industriales. De acuerdo con la encuesta, el 54% identificó a la falta de demanda interna como el factor que más limita la producción.

En segundo lugar se ubicó la competencia de productos importados, señalada por el 9,9% de los participantes, mientras que el 6,7% mencionó la incertidumbre económica.

Los resultados muestran que las dificultades para colocar bienes en el mercado constituyen el principal obstáculo para la actividad manufacturera. A esa situación se suma la presión competitiva de productos provenientes del exterior, en un contexto en el que las empresas locales buscan sostener sus niveles de producción y ventas.

Las expectativas de empleo mejoraron, pero siguen en niveles bajos

En medio del deterioro general de las proyecciones, la expectativa de contratación registró una leve mejora. El 4,9% de los empresarios consultados manifestó que prevé incrementar su plantilla de trabajadores antes de finalizar el año.

Aunque el indicador avanzó respecto de la medición anterior, continúa en un nivel reducido y refleja la cautela de las empresas frente a la evolución de la actividad económica.

La baja proporción de firmas que proyecta sumar personal se suma a las señales de debilidad en la producción y la demanda, en un escenario que dificulta anticipar una recuperación significativa del empleo industrial.

La producción industrial sigue sin recuperarse

Los indicadores de actividad también reflejan las dificultades que atraviesa el sector manufacturero. Los últimos datos del INDEC mostraron que, en agosto, el Índice de Producción Industrial (IPI) recuperó solo una parte de la fuerte caída registrada en julio.

Pese a ese repunte parcial, el indicador se mantuvo como el segundo valor más bajo de la serie desestacionalizada desde mediados de 2024.

Además, en comparación con el máximo alcanzado durante la presidencia de Javier Milei, en febrero de 2025, la producción industrial acumuló una contracción del 7,6%.

Entre las actividades más afectadas se destacó la industria textil, cuya producción cayó un 33,8% respecto de aquel pico. También sobresalió el retroceso del 31,7% en maquinaria y equipo, con dificultades particularmente marcadas en la fabricación nacional de maquinaria agrícola y electrodomésticos.

Otros sectores relevantes, como los productos de metal, el caucho y el plástico, los minerales no metálicos y la industria automotriz, también registraron caídas de dos dígitos.

En el caso de los minerales no metálicos, el desempeño está estrechamente vinculado con la evolución de la construcción, otra de las actividades que inciden sobre la demanda de insumos industriales.

Un cierre de año con perspectivas inciertas

El deterioro de las expectativas empresariales se combina con una producción que todavía no logra recuperar los niveles previos a sus últimas caídas. La escasa demanda interna, la competencia de las importaciones y la incertidumbre económica aparecen como factores centrales para explicar la cautela del sector.

Con apenas el 11,2% de los industriales que espera una mejora en su negocio durante el último trimestre, las proyecciones del INDEC reflejan las dificultades para consolidar una reactivación manufacturera antes de finalizar 2026.

Fuente: Ámbito.

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