Especialistas destacan la importancia de la ventilación, la limpieza y el mantenimiento de los espacios cerrados.

Con la llegada de las bajas temperaturas y el aumento de la circulación de virus respiratorios, los especialistas insisten en la importancia de adoptar medidas preventivas para reducir el riesgo de contagio, especialmente en los ambientes cerrados donde las personas permanecen durante gran parte del día.
Además de los cuidados personales, como el lavado frecuente de manos, factores como la calidad del aire, la limpieza de los espacios y el mantenimiento de los sistemas de climatización cumplen un papel cada vez más relevante para proteger la salud.
La calidad del aire, un factor clave
Durante el invierno es habitual mantener puertas y ventanas cerradas para conservar el calor, una práctica que favorece la acumulación de partículas y microorganismos en el ambiente.
Por ese motivo, los especialistas recomiendan renovar el aire de manera periódica mediante la apertura de ventanas durante algunos minutos varias veces al día o favoreciendo la ventilación cruzada siempre que sea posible.
Mantener en condiciones los sistemas de calefacción
Otra de las recomendaciones apunta al correcto mantenimiento de los equipos de calefacción y ventilación. La revisión periódica de filtros, ductos y sistemas de circulación de aire permite mejorar su funcionamiento y contribuir a una mejor calidad ambiental en viviendas, oficinas y otros espacios compartidos.
Reforzar la higiene de las superficies
Los expertos también aconsejan incrementar la limpieza y desinfección de los objetos y superficies de contacto frecuente, como picaportes, interruptores, botones de ascensores, pasamanos y mesas compartidas.
Estas tareas ayudan a disminuir la presencia de virus y otros agentes que pueden permanecer sobre distintas superficies.
Promover hábitos de prevención
Entre las medidas más efectivas para reducir la propagación de enfermedades respiratorias continúa destacándose el lavado frecuente de manos con agua y jabón, el uso de alcohol en gel cuando no sea posible higienizarse y la recomendación de cubrirse la boca y la nariz con el antebrazo o un pañuelo descartable al toser o estornudar.
Para ello, resulta importante que en los espacios comunes haya disponibilidad de jabón, alcohol en gel y otros elementos básicos de higiene.
Revisar las condiciones de los espacios compartidos
Los especialistas también aconsejan prestar especial atención a lugares con alta circulación de personas, como comedores, salas de reuniones y áreas de descanso.
Evaluar periódicamente las condiciones de ventilación, limpieza y ocupación de estos ambientes permite reducir riesgos y contribuir a generar espacios más saludables durante la temporada invernal.
Fuente: Página 12.