El Comando Sur aseguró que la embarcación estaba vinculada al narcotráfico, aunque no presentó pruebas que lo confirmen.

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos realizaron un nuevo ataque contra una embarcación en el Caribe que, según su versión, estaba involucrada en actividades de narcotráfico. El operativo dejó como saldo dos hombres muertos y se suma a una serie de acciones militares similares desplegadas en la región.
Un nuevo operativo bajo la lupa
De acuerdo a un comunicado difundido por el Comando Sur estadounidense (Southcom), la acción fue ejecutada por la Fuerza de Tarea Conjunta “Southern Spear” bajo la dirección del general Francis L. Donovan.
Según indicaron, la lancha atacada transitaba por rutas consideradas habituales para el narcotráfico y era operada por “organizaciones terroristas designadas”. En ese marco, confirmaron que dos tripulantes murieron durante el operativo y que no hubo bajas entre el personal militar.
Sin embargo, el informe oficial no precisó la ubicación exacta del ataque ni la identidad de las víctimas, y tampoco presentó evidencias concretas que respalden la acusación.
Una estrategia que se repite
El episodio se inscribe dentro de la operación militar conocida como “Lanza del Sur”, desplegada por Washington desde 2025 en el Caribe y el Pacífico con el objetivo declarado de combatir el narcotráfico.
En los últimos meses, Estados Unidos llevó adelante decenas de ataques similares contra embarcaciones sospechosas, con un saldo que supera ampliamente el centenar de víctimas fatales.
La administración de Donald Trump sostiene que estas acciones buscan frenar el flujo de drogas hacia su territorio, aunque la falta de pruebas en varios de los operativos genera cuestionamientos crecientes.
Críticas por posibles violaciones al derecho internacional
Especialistas en derecho internacional y organismos de derechos humanos advierten que este tipo de ataques podrían constituir ejecuciones extrajudiciales, al tratarse de acciones letales contra civiles sin una amenaza inmediata comprobada.
En esa línea, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó su preocupación por los operativos y señaló que podrían violar normas básicas del derecho internacional.
Fuente: Página 12.