El Gobierno dejó sin acceso a periodistas acreditados a la Casa Rosada

En una medida inédita desde el retorno de la democracia, el Gobierno nacional no renovó las acreditaciones de todos los periodistas que cubren Casa Rosada, bloqueó sus ingresos y cerró la Sala de Prensa por tiempo indeterminado. La decisión fue justificada por una denuncia de Casa Militar por presunto espionaje ilegal.

Por primera vez desde el regreso de la democracia en 1983, el Gobierno nacional decidió impedir el ingreso de todos los periodistas acreditados en Casa Rosada. La administración de Javier Milei no renovó los permisos de acceso a la totalidad de los medios que realizan la cobertura diaria en Balcarce 50 y, como consecuencia, la Sala de Periodistas quedó cerrada hasta nuevo aviso.

La medida tomó por sorpresa a los trabajadores de prensa, quienes al intentar ingresar a la sede presidencial descubrieron que sus huellas dactilares habían sido eliminadas del sistema, imposibilitando el acceso al edificio.

Una decisión sin antecedentes desde 1983

La restricción alcanza a todos los periodistas acreditados, sin distinción de medio, y constituye una decisión sin precedentes en la etapa democrática argentina.

A lo largo de los últimos años hubo intentos de limitar el funcionamiento de la Sala de Periodistas, como durante la presidencia de Carlos Menem o el proyecto impulsado por Mauricio Macri para trasladarla al segundo piso de la Casa Rosada, aunque ninguna gestión avanzó con su cierre total.

Incluso durante la última dictadura militar, la Sala de Prensa permaneció abierta y fue escenario de momentos históricos, como la recordada pregunta del periodista José Ignacio López al dictador Jorge Rafael Videla sobre los desaparecidos.

La explicación oficial: una denuncia por “espionaje ilegal”

Desde el Gobierno justificaron la medida en una denuncia penal presentada por Casa Militar contra dos periodistas del canal Todo Noticias, acusados de presunto espionaje ilegal tras la difusión de videos grabados en pasillos e interiores de Casa Rosada.

“La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional”, sostuvo Javier Lanari, secretario de Comunicación de la Presidencia.

La denuncia fue presentada por Casa Militar, el organismo encargado de la seguridad en Casa Rosada y la Quinta de Olivos, dependiente de la Secretaría General de la Presidencia que encabeza Karina Milei. El escrito fue impulsado por el titular del área, el general de Brigada Sebastián Ibáñez.

Milei volvió a cargar contra la prensa

Tras conocerse la noticia, el presidente Javier Milei volvió a apuntar contra los periodistas desde sus redes sociales. A través de su cuenta en X, lanzó duras descalificaciones contra los trabajadores vinculados al informe televisivo que originó la denuncia.

El mandatario calificó a los periodistas como “basuras repugnantes” y reclamó sanciones para los responsables, profundizando así su confrontación con la prensa.

La decisión oficial se conoció en medio del proceso de renovación anual de acreditaciones, pero en lugar de avanzar con ese trámite, el Gobierno dejó sin efecto la prórroga correspondiente a 2025. Hasta el momento no hubo una comunicación formal y los periodistas fueron informados al momento de intentar ingresar a la sede gubernamental.

Fuente: Ámbito.

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