En plena tensión en Medio Oriente, Teherán impone un inédito sistema de peaje en criptomonedas para los buques que atraviesen una de las rutas petroleras más importantes del mundo.

En medio de la frágil tregua en Medio Oriente, Irán sumó un nuevo elemento de presión internacional al exigir el pago de peajes en criptomonedas para los buques que atraviesen el estratégico Estrecho de Ormuz.
La medida, que ya habría comenzado a aplicarse con los primeros barcos que cruzaron tras el alto el fuego, introduce un mecanismo inédito en el comercio marítimo global y coloca al Bitcoin en el centro de un conflicto geopolítico.
Un paso clave bajo control iraní
El Estrecho de Ormuz es una vía fundamental para el transporte de petróleo a nivel mundial. Según estimaciones privadas, tras el cese de hostilidades había cerca de 800 embarcaciones a la espera de definiciones sobre las condiciones de tránsito.
En las últimas horas, algunos buques comenzaron a cruzar, aunque no está claro si debieron cumplir con el nuevo esquema de pagos. Actualmente, se calcula que hay millones de barriles de crudo detenidos en la región a la espera de poder avanzar.
Cómo funciona el sistema de peaje
De acuerdo a fuentes del sector energético iraní, cada barco debe informar previamente su carga a las autoridades. Luego, se le asigna una tarifa que rondaría el equivalente a un dólar por barril transportado.
El punto más controvertido es el método de pago: las autoridades exigen que se realice en criptomonedas, principalmente Bitcoin, en un plazo muy breve una vez autorizada la operación.
Desde Teherán argumentan que el objetivo es reforzar el control sobre el tránsito marítimo en un contexto de conflicto, además de evitar el uso de canales financieros tradicionales, limitados por las sanciones internacionales.
Criptomonedas para esquivar sanciones
La utilización de activos digitales no es casual. Irán enfrenta restricciones en el sistema financiero global, lo que dificulta el cobro de tarifas o servicios vinculados al comercio internacional.
El uso de Bitcoin permite operar por fuera de los circuitos bancarios convencionales y reduce el riesgo de embargo o bloqueo de fondos, aunque introduce nuevas variables como la volatilidad y la incertidumbre regulatoria.
Impacto global y tensiones crecientes
La medida genera preocupación entre compañías navieras y países del Golfo, que ven con recelo la posibilidad de que Irán consolide su control sobre una ruta clave para el comercio energético.
Además, plantea interrogantes sobre el futuro del tránsito marítimo en la zona y el equilibrio de poder dentro del mercado petrolero global.
Mientras tanto, analistas advierten que el sistema podría ralentizar aún más la circulación de buques: actualmente, solo entre 10 y 15 embarcaciones por día logran cruzar, muy por debajo de los niveles habituales previos al conflicto.
Fuente: Ámbito.