El ahora exdirector del organismo estadístico presentó su renuncia en medio de desacuerdos internos por la nueva metodología del IPC y en un contexto de fuerte presión política y laboral.

Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia a la dirección del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una decisión que sorprendió a su equipo técnico y al mundo económico. En un mensaje interno, destacó los avances logrados durante su gestión y agradeció el trabajo del personal del organismo.
“Fueron seis años de mucho trabajo y de enormes desafíos, en los que logramos avanzar en la mejora de las estadísticas públicas y del sistema estadístico nacional”, expresó Lavagna, quien también aseguró que su decisión no fue repentina y que deja proyectos en marcha que confía en que serán completados.
Desacuerdos por la metodología del IPC
Detrás de la renuncia, fuentes cercanas al organismo señalaron fuertes tensiones internas por la implementación de la nueva metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Lavagna defendía una medición “precisa y transparente”, mientras que sectores del Gobierno buscaban postergar la actualización del índice.
Según trascendió, el dato de inflación de enero con la nueva metodología podría superar el 3%, impulsado por aumentos de tarifas y quita de subsidios, lo que habría sido el detonante final de su salida.
La nueva medición del IPC, un dato sensible
Durante 2025, Lavagna fue cuestionado por el retraso en la actualización del IPC. Críticos señalaban que la postergación respondía a motivos políticos, mientras que el propio director insistía en la necesidad de consensos técnicos.
Desde enero, el Indec comenzó a aplicar cambios clave en la medición de la inflación, entre ellos:
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La adopción de la clasificación COICOP 2018, que incorpora la división de seguros y servicios financieros.
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El uso de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-18 para definir ponderadores.
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La actualización de los períodos de referencia y de la fórmula de cálculo.
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El relevamiento digital de precios en 39 aglomerados, con cerca de 500.000 precios mensuales.
Un organismo bajo presión
La renuncia de Lavagna también se da en un contexto de tensión interna en el Indec, con salarios congelados, precariedad laboral y una creciente fuga de técnicos. En los últimos meses, varios directores se jubilaron anticipadamente y otros comenzaron a buscar empleo fuera del organismo, denunciando presiones y falta de actualización salarial.
Los trabajadores habían reclamado un Indec independiente, con carrera administrativa y cargos concursados, recordando la importancia de preservar la autonomía estadística frente a las presiones políticas.
Una gestión de continuidad
Lavagna asumió el 30 de diciembre de 2019 y continuó el proceso de normalización iniciado tras años de manipulación de estadísticas públicas. Entre los hitos de su gestión se destacan el Censo 2022 y la implementación del nuevo IPC con metodología actualizada y digitalización del relevamiento.
Qué sigue en el Indec
Mientras se define al sucesor formal, Pedro Lines, actual director técnico, asumirá la conducción de manera provisoria. La salida de Lavagna vuelve a colocar al Indec en el centro del debate público, en un contexto de inflación persistente y cuestionamientos sobre la independencia técnica del organismo.
Fuente: Página 12.